martes, 5 de agosto de 2008

Cronica en clave sensible

Simplemente esta lleno de amor y no me doy cuenta.No tiene obligacion de devanarse los sesos preguntandose lo que yo me pregunto, no tiene por que meterse en discusiones de ninguna clase.Lo unico que el hombre quiere es estar tranquilo y ser feliz, con su mujer, su hijo, sus hijas y su musica.Yo decia que es un facho, y lo unico que es es un sujeto de clase media empobrecida, que trabajo para pagarse sus cuadernos, y se metio sus sueños en el bolsillo.No puede valerse mas que de su saber empirico para hacer esos juicios que hace, y a mi no tiene que importarme tanto. Asi y todo, facho, racista, reduccionista o lo que carajo quieran, me dejo una herencia valiosisima: en primer lugar, es increiblemente tierno y cariñoso.Y simple.Y bueno.No se si conmigo y a esta altura ya no me importa.Pero que orgullo me da que sea asi. Y tambien es un Hacedor de cultura.Me enseño a producir cultura.Reniega del interior pero me llevo por todo el pais a conocer esas maravillas.Reniega de lo popular pero aprendi de él y sus musicos amigos el mas lindo repertorio popular.Me enseño a hacer arte, me enseñó a hacer musica.Me llevo en el alma el recuerdo de esas peñas en casa, me llevo el placer de leer libros, para lo que no me estimulo, pero cuando en una casa hay arte todo el arte se despierta.
Renegaba de la cocina de mi casa, grande, donde viviamos todo el tiempo.Yo queria un living.Hoy daria lo que sea por una cocina asi, donde vivir la vida, donde darle un plato de sopa al hombre que amo o a los chicos.Donde recibir a mis amigos.Hoy las casas son simples lugares donde depositarse para volver al yugo del dia siguiente.Tuvimos cumpleaños en nuestras casa, abiertas, llenas de aire y de muebles kistch, con la mesa llena de manjares y Cocacolas de virdrio, y tios, tias y primos para jugar.No habia payasos, ni jueguitos., ni salones.Jugabamos en la calle, con los vecinos, teniamos las puertas de todas las casas abiertas y todas las madres nos criaban.ramos una comunidad, todos pensabamos diferente y aun asi eramos una comunidad.
Recuerdo esos dias cuando el azucar Don Domingo me la daba en una preciosa bolsita de papel, y las galletitas de la leche se compraban sueltas y se elegian extasiadamente entre un pila de latas con los vidrios por donde asomaban esos tesoros.Ahi, en la cabecera de la mesa, de esa cocina que yo no queria, estaba sentado mi papá.Y mi mamá servia la leche en unas tazas rojas.Horribles, de plastico, pero hoy si tuviera una la guardaria en un estuche de joyero.
Mi papá sigue estando gracias al cielo o a quien corresponda.Sigue con sus rutinas.Estoy tan feliz de mirarlo asi, de esta forma, sin dolor, sin rabia ni preguntas.Estoy tan tranquila de empezar a ver la aceptacion, como espero él me empiece a mirar a mi.Que alivio para todos, que dejaramos de correr absurdamente.

4 comentarios:

Dina dijo...

Che, me hiciste acordar... el almacenero de la esquina de mi casa también se llamaba Don Domingo (mirá que casualidad), y obvio, las galletitas sueltas en las latas con el vidrio adelante, las tazas grandotas de plástico para la leche, las bolsas de compras de tejido plástico con dos aros de alambre de manijas... que antiguas no? pero era lindo, y mas ingenuo, y mas tranquilo, menos neurosis consumista, menos locura... ayer estaba mostrandole a mis hijos unos videitos en you-tube de la Familia Telerin, ese que te ponian en la tele todas las noches con la musiquita para irte a dormir, y los de Topo Gigio, se mataban de risa hasta que se aburrieron de mi nostalgia y me mandaron a ponerme los auriculares...jajajja
besotesssssssssssssssssssss

Christian dijo...

Antes vendían las galletitas sueltas, había galletiterías. Latas grandes, con un círculo de vidrio en el medio. Que épocas...

andrea dijo...

El viejo ansioso quería leer esto que escribiste...se quedo quietito con esa sonrisa buena y cuando termino el texto, con la garganta anudada ví como esos ojos verdes y cansados se llenaron de agua. Esto de la aceptación libera, y él aunque no lo creas, te mira hace mucho tiempo y se enorgullece de cada batalla que emprendes...
Te imagino soltando la mochila de cada hombro, tirarla al cordón y correr para abrazarlo como lo hiciste con esas palabras. Te imagino feliz y calentita adentro de los brazos del viejo...para que te sientas segura y para que él por fin, sienta que te tiene.

De Lirium soy dijo...

Excelente post! Me remite a mi infancia y a toda mi historia. Cuántas veces renegamos de cosas y luego las añoramos. Lo mismo pasa con la relación con los padres, son tantos y tan diferentes las miradas que tenemos hacia ellos, no? A veces los sentimos irremediables, a veces tiernos, otras sentimos que sabemos más que ellos y otras que no sabemos nada, pero es verdad, cuánto placer poder detenerse un poco no? Un beso y gracias por los recuerdos que vinieron a mi mente, o mejor dicho a mi corazón.